UN LIBRO
SOBRE LA DESIGUALDAD ECONÓMICO-SOCIAL CONTEMPORÁNEA
Ramón Romero
Septiembre, 2015
"LA DESIGUALDAD: Datos, opiniones, teoría y el caso de Honduras" es el título de un nuevo libro del abogado hondureño Rodil Rivera Rodil, salido a luz pública en julio de 2015, en una edición de autor. Se trata de un trabajo sobre temas económico-sociales con implicaciones políticas, preparado como un ensayo de 156 páginas, distribuido en cuatro capítulos precedidos por una amplia introducción, en el que se sintetiza una reflexión conceptual sobre la desigualdad económico social y una aproximación a la comprensión de este fenómeno en Honduras.
Los referentes teóricos del libro son los conceptos de Karl Marx sobre acumulación de capital y plusvalía, por una parte, y de manera relevante el marco conceptual de la desigualdad formulado por Thomas Piketty en su libro "El capital en el siglo XXI". Piketty es un profesor de economía de origen francés, que publicó "El capital en el siglo XXI" en el año 2013 en su lengua materna, traducido al Inglés en 2014, bajo el sello editorial de la Universidad de Harvard y al Español en el mismo año, editado por el Fondo de Cultura Económica. Su libro está siendo muy leído y discutido en las universidades y entre los economistas, sociólogos, filósofos, expertos en desarrollo, políticos, periodistas y orientadores de opinión alrededor del mundo.
El libro de Rodil Rivera es, en gran parte, un trabajo de divulgación de ideas clave de Piketty. Se identifica a lo largo de sus páginas un esfuerzo del autor hondureño por vincular al público nacional con el tratamiento del francés al tema de la desigualdad, esforzándose por sintetizar conceptos clave, datos y teorías expuestos en las más de 600 páginas de “El capital en el siglo XXI”. Consciente de la valía de las tesis de Piketty, Rivera parece intuir que en Honduras muy pocos tendrán ocasión de leer el original y por ello su libro se propone ser un puente entre el autor francés y los lectores nacionales, que ponga en manos de estos últimos un valioso instrumento para entender mejor la realidad actual en Honduras y el mundo. El trabajo de Rivera además motiva a leer a Piketty.
En la introducción y los primeros tres capítulos de su libro, Rodil Rivera hace una glosa de "El capital en el siglo XXI", concentrando su interés en las causas, los orígenes, el estado actual y las perspectivas futuras de las condiciones de desigualdad económico-social en el capitalismo contemporáneo. Destaca que "La profunda desigualdad económica y social que existe en el planeta, más que una grave injusticia -que lo es-, debe verse como la inexorable consecuencia de un sistema de producción que, por su propia dinámica, favorece a una ínfima minoría y empobrece a la gran mayoría, por lo que, si no se adoptan oportunamente correctivos extraordinarios, puede conducir a la humanidad a inimaginables enfrentamientos sociales." P. 28.[1]
Rivera subraya una tesis de Piketty para explicar causalmente la desigualdad que se ensancha aceleradamente a lo largo y ancho del planeta en el siglo XXI: "Cuando la tasa de rendimiento del capital supera de modo constante la tasa de crecimiento de la producción y del ingreso -lo que sucedía hasta el siglo XIX y amenaza con volverse la norma en el siglo XXI- el capitalismo produce mecánicamente desigualdades insostenibles, arbitrarias, que cuestionan de modo radical los valores meritocráticos en que se fundamentan nuestras sociedades democráticas." Pp. 37-38. En otras palabras: "cuando la tasa de acumulación del capital se incrementa más rápido que el ingreso nacional, la desigualdad aumenta significativamente". P. 25.
Luego, fundado en datos, se afirma que "la riqueza ha aumentado a mayor velocidad que el crecimiento económico en los últimos trescientos años, con un fuerte incremento de la desigualdad." P. 21. "La participación en los Estados Unidos del decil superior (el 10% de la población) en los ingresos nacionales en 1928 ...era de aproximadamente tres puntos del ingreso nacional. De 1950 a 1970 ...representaba un 30% del ingreso nacional, pero de 1970 al 2000-2010, con la implantación del mercado libre (neoliberalismo), prácticamente sin control alguno, se asistió a una explosión de la desigualdad en los ingresos. La participación del decil superior pasó a poco más o menos 45-50%, es decir, un alza de casi 15 puntos del ingreso nacional estadounidense. ..en 2010 el 10% de los habitantes de Estados Unidos eran dueños del 50% del total del ingreso nacional, en tanto que el 90% de la población poseía el otro 50%. Y no olvidemos que de ese 90% más de 43 millones, el 16%, viven bajo el umbral de la pobreza. ...si las cosas siguen al mismo ritmo, la participación del decil superior rebasará el 60% del ingreso nacional de aquí a 2030." Pp. 58-60. A partir de los datos analizados se infiere que "las perspectivas para el siglo XXI son sombrías: el crecimiento continuará aumentando en el mismo promedio histórico, es decir, de 1 a 1.5% anual, mientras que el rendimiento del capital seguirá en torno al 5%." P. 71.
Muchos estrategas del desarrollo proponen distintas medidas para reducir la desigualdad, como ampliar cuantitativa y cualitativamente la educación de la población, acentuar la inversión en tecnologías, reducir la contaminación, entre otras. Al respecto Piketty señala que "la inversión en formación, conocimiento y tecnologías no contaminantes pueden mitigar la desigualdad, pero nunca en la medida que se requiere para que el crecimiento de la economía aumente a la par del crecimiento del capital." P. 73. Tales medidas no podrían reducir significativamente la desigualdad porque no actúan sobre el problema principal, que consiste en que la organización actual de la economía determina que una pequeñísima élite en el planeta se hace cada vez más rica, acumulando de manera obscena, mientras el resto de la población se encuentra en condiciones cada vez peores.
Expuesto el panorama, corresponde la búsqueda de soluciones. El trabajo de Rodil Rivera sintetiza la principal propuesta de solución de Piketty a la creciente y cada vez más grave desigualdad económico-social. Dado que "los ingresos que la economía de mercado produce para los dueños del capital han sido 4 o 5 veces mayor que los que rinde para los asalariados y esta diferencia se ha ido agrandando paulatinamente con el tiempo, ...la solución correcta se encuentra en la imposición de un fuerte impuesto progresivo anual sobre los ingresos de capital, lo que haría posible evitar la interminable espiral de desigualdad y preservar las fuerzas de la competencia. ...Estas medidas fiscales permitirían contener el crecimiento sin límite de las desigualdades patrimoniales mundiales que hoy en día crecen a un ritmo insostenible a largo plazo, algo que debiera preocupar incluso a los fervientes defensores del mercado autoregulado." Pp. 73-74.
Agrega Piketty que el premio Nobel de economía Joseph Stiglitz propone medidas para la reducción de la desigualdad muy similares a las suyas. En su libro “El precio de la desigualdad”, Stiglitz propone: a) subir los impuestos a los más ricos; b) eliminar la asistencia a las empresas y las subvenciones ocultas; c) aumentar los impuestos a las sociedades que no invierten ni crean empleos en los Estados Unidos (o el país que sea) y ayudar a las que sí lo hacen; d) gravar con impuestos y tasas a quienes contaminan; e) poner fin a los regalos de los recursos de un país, y f) recortar el despilfarro en gastos militares y no pagar de más por las compras del Estado, ya sean las farmacéuticas o las contratistas de defensa.” P. 79. Además Stiglitz critica algunos mitos que imperan como justificaciones de la política económica imperante: “no son más que mitos que gravar a los ricos reduce el ahorro y el trabajo y que todo el mundo sale perjudicado, al igual que no perdonar los impuestos o no dar subvenciones a empresas tóxicas o del carbón, supone perder puestos de trabajo y que nadie quiere eso. Culpar a los parados de ser unos vagos porque no buscan empleo con ahínco –apunta- es culpar a la víctima. Así mismo rechaza la doctrina que defiende que un período extenso de prestaciones por desempleo supondría un ‘riesgo moral’ porque desincentivaría a la búsqueda de empleo. Pero –concluye- el peor mito es que la austeridad trae el empleo y que el gasto del gobierno no lo hace.”[2] P. 80.
Una parte importante de la propuesta de Piketty
–que no es tratada por Rodil Rivera- es la construcción de un Estado social. El
Estado es enfocado como una estructura fundamental para regular
el capital en el siglo XXI. La tesis de base es que el capital debe ser
regulado para que beneficie a la sociedad e incluso para que no se destruya a
sí mismo. Regular al capital es función del Estado, como desde hace mucho
tiempo lo han señalado los economistas no liberales ni neoliberales. La medida
regulatoria principal es la redistribución de los beneficios que hoy acumulan
de manera exclusiva y excluyente los dueños del capital. El impuesto al capital
transfiere importantes recursos al Estado, que debe invertir en programas
sociales para mejorar la calidad de vida de toda la población, especialmente de
quienes están en extrema pobreza. Estado social
e impuesto progresivo al capital
son los elementos esenciales de
redistribución propuestos por Piketty para que se reduzcan en forma
considerable los dos extremos que hoy más bien se agrandan.
La función redistributiva del Estado social tiene una larga tradición. Esta fue asumida en los Estados Unidos para salir de la recesión de la década de 1930, por el Presidente Franklin Delano Roosevelt aplicando un mecanismo de tributación progresiva. Aquel presidente al defender esta medida afirmó que "La prueba de nuestro progreso no es si añadimos más a la abundancia de quienes tienen mucho; es si proporcionamos suficiente a quienes tienen demasiado poco." P. 18. Esa idea es válida hoy, en el contexto planetario de desigualdad progresiva que se experimenta en el siglo XXI.
Con el instrumental teórico descrito en su trabajo,
Rodil Rivera propone, en el capítulo IV “La desigualdad en Honduras” -la parte
más original del libro- un conjunto de datos, interpretaciones teóricas e
históricas y reflexiones sobre la desigualdad en Honduras y las perspectivas de
futuro. Concluye con el señalamiento de
la corrupción y el desempleo/subempleo como factores que agravan la
desigualdad.
En la parte propositiva, contenida en sus
“Reflexiones finales” se pregunta: “¿existe algún medio para impedir que si la
brecha entre ricos y pobres sigue
aumentando sin cesar, como lo pronostican Marx y Piketty, el capitalismo
experimente en algún momento su crisis o debacle definitiva?” P. 147. Luego se
responde que “a riesgo de parecer tan utópico
como Piketty” P. 147 hay que prestar atención a China, que combinando
socialismo y capitalismo ha conseguido reducir la desigualdad interna y con las naciones
desarrolladas.
Para concluir es de señalar que “LA DESIGUALDAD:
datos, opiniones, teoría y el caso de
Honduras” de Rodil Rivera Rodil es una lectura muy recomendada para un amplio
público nacional. Aunque adolece de un sistema de citas, notas de pié de página
y bibliografía, las frecuentes transcripciones de textos originales, los datos
aportados y los comentarios oportunos logran en muy buena forma el propósito de
acercar a las ideas del economista francés y a las de otros economistas
críticos referidos por Piketty, para que
el lector vea con mejor lente la realidad en la cual está inmerso.
[1]
Las citas textuales del libro de Piketty consignadas en este trabajo han sido
tomadas del libro de Rivera. En consecuencia los números de página aquí indicados
corresponden al libro de Rodil Rivera Rodil.
[2] El mito de la austeridad o recorte del gasto, especialmente de la inversión social, es el mito por excelencia que da fundamento a la reducción neoliberal del Estado y a que este renuncie a su función de generador de bienestar para todos.
[2] El mito de la austeridad o recorte del gasto, especialmente de la inversión social, es el mito por excelencia que da fundamento a la reducción neoliberal del Estado y a que este renuncie a su función de generador de bienestar para todos.